Sociedad

Miércoles 20 de mayo de 2015

Tras el insólito fallo: ya hay más de 40.000 firmas para apurar el jury a Piombo y a otro juez

Crece el malhumor social contra la Cámara de Casación bonaerense.Son los que le bajaron la pena al abusador de un chico.

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El escándalo por el fallo que recortó la condena al violador de un nene de 6 años crece, con fuerte repudio en la opinión pública y nuevas repercusiones, ahora en el ámbito académico. En un sitio de Internet lograron juntar hasta esta mañana más de 40 mil firmas para apurar el jury a los camaristas Horacio Piombo y Benjamín Sal Llargués. Además, una universidad nacional decidió rescindir el contrato de uno de los juristas y otras casas de estudio evalúan medidas similares. También hubo pronunciamientos de agrupaciones estudiantiles.La ONG Change.org, que tiene una plataforma web para presentar petitorios, recibía al cierre de esta edición unas 50 adhesiones por minuto por esta causa, en una campaña que lleva tres días. Solicitan un “urgente juicio político” a los dos integrantes de la Sala I de Casación penal bonaerense que firmaron un fallo que permitió la libertad de Mario Tolosa, dirigente de un club de Tres de Febrero condenado por abusar de un nene en marzo de 2010.Los magistrados revisaron la pena, eliminaron la calificación de “gravemente ultrajante” que le había impuesto un tribunal en San Martín y eso permitió al acusado recuperar la libertad al reducirse la condena de 6 años a 3 años y dos meses de prisión. El argumento: que el nene tenía inclinaciones “homosexuales” y que no fue Tolosa el primero en abusarlo, porque el padre del menor estaba preso por ese delito. El impacto del caso ayer comenzó a erosionar el sostén académico de los camaristas. La decana de la facultad de Derecho de la Universidad de Mar del Plata, María del Carmen Ortega, anunció que rescindirá un contrato con Piombo por la prestación de servicios docentes. El juez está jubilado pero mantiene ese vínculo para dictar clases allí. “Vencía en setiembre pero desde hoy no es más profesor en esta facultad”, explicó la decana.En la facultad de La Plata, donde Piombo es titular derecho Internacional Privado y Sal Llargués adjunto de Penal I, el claustro de estudiantes pidió que se inicie el proceso de juicio académico. Es decir, para que lo echen del cargo. La secretaria de Derechos Humanos de la Universidad planteó su preocupación por el fallo que “revictimizó al menor”.Hoy, Piombo tiene que dar clases en Derecho. A las 15, los estudiantes de la Federación Universitaria de La Plata anunciaron una protesta a modo de “escrache” frente al Aula I, del edificio de 48 entre 7 y 8, donde está prevista la cátedra. Hasta anoche, no había pronunciamiento del decano de la Facultad, Vicente Atela. “Es que casi todos los profesores son discípulos de (Eugenio) Zaffaroni, de fuerte impronta garantista. De hecho, Sal Llargués trabajó en la cátedra de Alejandro Slokar, reconocido seguidor del ex juez supremo”, dijeron a Clarín en la facultad.En la UBA estos juristas también tienen asignadas horas para el dictado de clases. Por eso la Federación Universitaria de Buenos Aires pidió que los “expulsen” de las cargos que tienen en asignaturas y pos grados de la facultad de Derecho.Piombo y Sal Llargués están bajo la lupa del Jurado de Enjuiciamiento de la Provincia. Hoy, la senadora Cristina Fioramonti (FPV) ratificará su denuncia por este y otro caso donde considera que hubo “discriminación” en sus decisiones. Y todos los espacios de representación política coinciden en que debe “apurarse” el procedimiento que podría determinar la cesantía en sus cargos del Poder Judicial. El diputado Fernando Navarro también presentó un pedido de jury. Y hay otro que data de 2011.