Mundo

Martes 17 de noviembre de 2015

Vladimir Putin admitió que el avión que cayó en Egipto fue víctima de “un atentado”

El presidente de Rusia dijo que durante el vuelo "se activó un artefacto explosivo artesanal" y prometió "castigar" a los responsables. El Kremlin ofreció USD 50 millones por información sobre el ataque.

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La caída de un Airbus de la compañía rusa Metrojet en el Sinaí egipcio el pasado 31 de octubre en el que murieron 224 personas, fue un atentado, afirmó el presidente ruso Vladimir Putin.

“Podemos decir que se trata de un atentado”, dijo Putin según un comunicado publicado por el Kremlin. “Durante el vuelo, se activó un artefacto explosivo artesanal de una potencia equivalente a un kilo de TNT”, indicó.

“Podemos decir que se trata de un atentado”, dijo Putin

Pocos minutos antes, el jefe de los servicios secretos rusos (FSB), Alexandre Bortnikov, había revelado que la catástrofe se debía a un atentado.”Uno puede decir inequívocamente que fue un acto terrorista”, dijo Bortnikov durante una reunión presidida por el presidente.

Las pruebas mostraron que los explosivos fueron fabricados fuera de Rusia, agregó el jefe de los Servicios de inteligencia, sin ofrecer más detalles.

Las 224 personas que iban a bordo del avión, la mayoría turistas rusos, murieron en el siniestro ocurrido poco después de despegar de Sharm al-Sheikh el pasado 31 de octubre.

“Esto no prescribe, necesitamos saber todos sus nombres”, dijo Putin. “Vamos a salir a buscarlos allá donde se escondan. Los encontraremos en cualquier lugar de la Tierra y los castigaremos”.

El Estado Islámico dijo que el ataque era una represalia por la campaña rusa de ataques aéreos contra el grupo y otras organizaciones en Siria, donde Moscú quiere preservar el régimen del presidente Bashar Assad.

“La acción militar de nuestra aviación en Siria no sólo tiene que continuar sino que hay que intensificarla para que los criminales se den cuenta de que el castigo es inevitable”, agregó el presidente.

“Por el suministro de información para facilitar la detención de los delincuentes se pagará una recompensa de 50 millones de dólares”, anunció por su parte la oficina de prensa del Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB, según las siglas en ruso).

El grupo extremista advirtió a Putin de que también le atacarían “en casa” pero no dio ningún detalle para respaldar la amenaza. Aunque publicar detalles concretos añadiría credibilidad, el grupo podría retener la información o bien por que la afirmación es falsa o porque hacerlo socavaría sus planes de ataques similares en el futuro. Otra opción es que lo haga porque el aura de misterio podría aumentar su atractivo entre sus seguidores.