Mundo

Martes 07 de abril de 2015

Un geólogo reactivó el debate sobre los huesos de Jesucristo y afirma que tuvo un hijo

Aryeh Simrón dijo que encontró vínculos entre dos osarios que podrían haber servido de sepultura a los restos.

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El hallazgo de dos osarios, o cajas de sepultura para los huesos, vinculados al cuerpo de Jesús reabrió un fuerte debate arqueológico y teológico. El geólogo Aryeh Simrón, de Jerusalén, cree haber establecido un vínculo común entre ellos, de acuerdo con lo que publica The New York Times.

El experto asegura haber encontrado inscripciones que llevaron a algunos a afirmar que Jesucristo se casó y tuvo un hijo.

Uno de los osarios tiene una inscripción en arameo que reza: “Santiago, hijo de José, hermano de Jesús”. Su dueño es un coleccionista israelí que afirma que se lo compró a un comerciante de antigüedades de Jerusalén Este en la década de 1970.

El periódico relata que hace más de una década, el gobierno de la Autoridad de Antigüedades de Israel declaró la parte de “hermano de Jesús” de la inscripción como una falsificación y denunció al coleccionista. Sin embargo, un tribunal de Jerusalén dictaminó en 2012 que el Estado no había podido probar su caso.

La segunda reliquia que cuestiona la inmortalidad de Jesús es una tumba descubierta en una obra en construcción en el barrio de East Talpiot de Jerusalén Este en 1980, que se hizo famosa por una película documental de 2007, La tumba perdida de Jesús, producida por James Cameron y escrita por Simcha Jacobovici. Se emitió por primera vez en el Discovery Channel en 2007.

De acuerdo con lo que consigna La Vanguardia, la cámara funeraria, posteriormente conocida como la tumba de Talpiot, contenía 10 osarios, algunos con inscripciones que se han interpretado como “Jesús hijo de José”, “María” y otros nombres asociados a figuras del Nuevo Testamento.

El grupo de nombres llevó a Jacobovici a argumentar que el hallazgo era probablemente la tumba de la familia de Jesús, un reclamo rechazado por la mayoría de los arqueólogos y expertos que argumentaron que estos nombres eran muy comunes en esa época.

En tanto, Simrón afirma que los resultados de sus muestras ponen de manifiesto que el osario de Santiago pertenece al mismo grupo geoquímico que los osarios de la tumba de Talpiot, por lo que estarían relacionados. “La evidencia es más de lo que esperaba”, subrayó el experto.

La tumba de Talpiot, ubicada en un subterráneo bajo una losa de hormigón en un patio entre edificios de apartamentos anodinos en Dov Gruner, en Talpiot Este, y sus osarios están bajo la custodia de la Autoridad de Antigüedades de Israel.

En tanto, el osario de Santiago está con su dueño, Oded Golan, un coleccionista que vive en Tel Aviv y mantiene la caja en un lugar secreto. Ambos están a la espera de que nuevas investigaciones acaben de refutar su autenticidad o bien de demostrar que Jesús tuvo descendencia. Lo cierto es que se reabrió un viejo debate y todo parece indicar que continuará por mucho tiempo.