Mundo

Jueves 30 de julio de 2015

Tras la muerte del Mullah Omar, los talibanes nombraron a su nuevo jefe: el Mullah Akhtar Mohammad Mansour

La información fue divulgada por combatientes del grupo insurgente, luego de una reunión en la que el nuevo líder fue elegido por unanimidad. El segundo en la escala será Siraj Haqqani.

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Los talibanes han elegido a su nuevo líder supremo, tras la muerte del Mullah Omar. Se trata de Akhtar Mohammed Mansour, de acuerdo a información proporcionada este jueves por dos comandantes militantes.

Mansour fue designado líder en una reunión de los máximos representantes de los talibanes, muchos de los cuales están instalados en la ciudad pakistaní de Quetta, según fuentes que estuvieron presentes en la reunión, o shura.

“La shura mantenida en las afueras de Quetta eligió por unanimidad al Mullah Mansour como el nuevo emir de los talibanes”, informó un comandante en la reunión del miércoles por la noche. “La shura emitirá pronto un comunicado”, agregó.

Siraj Haqqani, líder de la poderosa facción militante Haqqani, será el segundo en la escala jerárquica, agregaron los comandantes.

Mansour se convierte así en el segundo líder de los talibanes desde Omar, una figura que rara vez aparecía en público y que fundó el movimiento islámico ultra conservador en la década de 1990.

Los talibanes conquistaron gran parte de Afganistán, imponiendo la extrema ley islámica de la sharia antes de ser derrocados del poder en 2001 por una intervención militar liderada por Estados Unidos.

El gobierno afgano informó el miércoles que Omar murió hace más de dos años en la ciudad paquistaní de Karachi.

¿Quién es el nuevo líder talibán?

Akhtar Mohammed Mansour fue durante mucho tiempo considerado el segundo en la escala jerárquica de los talibanes. La revista Foreign Policy afirma que él fue quien tomó las decisiones del día a día y quien más poder tomó en el movimiento en los últimos dos años, desde la muerte de Omar.

Mansour tiene una fuerte influencia en el gobierno afgano. Incluso ha mantenido relaciones de trabajo con los servicios de inteligencia paquistaníes, según la revista norteamericana.

El actual líder talibán nació y se crió en la provincia de Kandahar, donde Omar movilizó lo que se convertiría en el movimiento de los talibanes.

Al igual que muchos afganos, luego se trasladó a Pakistán, durante los gobiernos comunistas y mujaidines de la década de 1980 y principios de 1990. Durante su estadía en suelo paquistaní, jugó un papel clave en la vinculación de Omar con los servicios de inteligencia de ese país.

Cuando el gobierno talibán fue derrocado en Afganistán en 2001 tras la intervención de las tropas norteamericanas –luego de los atentados en Nueva York y Washington-, Mansour huyó a la provincia paquistaní de Baluchistán.

Aunque muchos líderes talibanes fueron encarcelados y otros puestos bajo arresto domiciliario, él se mantuvo como una suerte de “intocable” para las autoridades de Pakistán. En gran parte, debido a sus vínculos con la Inteligencia de ese país.

En 2012 el actual líder talibán mostró su estricta línea política al oponerse a cualquier negociación con el gobierno de Hamid Karzai. Sin embargo, en los últimos tiempos Mansour habría adoptado una posición más flexible, influenciado en gran parte por las autoridades paquistaníes.