Mundo

Martes 28 de julio de 2015

Otra jornada negativa en China: la Bolsa de Shanghái cerró con nuevas pérdidas

Pekín dijo que inyectará 8.000 millones de dólares, pero no consiguió controlar una sesión volátil que terminó en -1,68%.

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Las acciones chinas cayeron el martes en una sesión volátil, aún después de que Pekín se comprometió a ofrecer más apoyo después de los valores se hundieron un 8 por ciento en la sesión anterior, aumentando las preocupaciones sobre la estabilidad financiera en la segunda mayor economía del mundo.

El referencial CSI300 de las principales acciones que cotizan en Shanghái y Shenzhen cedió un 0,2 por ciento, a 3.811,09 puntos, mientras que el índice compuesto de Shanghái perdió un 1,68 por ciento, a 3.662,82 puntos.

Ambos referenciales oscilaron más temprano entre pérdidas de hasta un 5 por ciento y ganancias de más de un 1 por ciento. Los reguladores chinos dijeron que estaban dispuestos a comprar acciones para estabilizar el mercado de valores, mientras que el banco central inyectó efectivo en los mercados de dinero y sugirió la posibilidad de una mayor flexibilización monetaria.

“En lugar de saltar a comprar acciones, los inversores liquidaron sus posiciones y pasaron a un segundo plano cuando vieron que no había mucho espacio para un avance”, dijo Alex Wong, director de Ample Finance Group con sede en Hong Kong.

El Banco Popular de China dijo el martes que inyectaría 8.050 millones de dólares (50.000 millones de yuanes) en los mercados de dinero, en su mayor incremento de liquidez desde el 7 de julio, cerca del punto más bajo de la última ola de ventas del mercado.

El banco central también dijo que usaría “diversas herramientas monetarias” para mantener “los niveles adecuados de liquidez”, una señal de que podría ofrecer una mayor flexibilización monetaria.

La bolsa de Shanghái perdió el lunes 345,35 puntos (-8,48%), hasta los 3.752,56 puntos, en la que fue su mayor caída en un día desde febrero de 2007.

El regulador bursátil chino anunció el lunes por la noche que mantendría su política de compra de acciones para intentar frenar la caída.

En los últimos días, una sucesión de malos indicadores vino a contrariar los esfuerzos del gobierno para relanzar las bolsas de la segunda economía mundial, que ya sufrieron retrocesos espectaculares en las últimas semanas.

Al contrario que en otros países, los parqués bursátiles de la parte continental de China cuentan entre sus inversores con una gran mayoría de particulares, cuyo comportamiento se considera imprevisible.

“Me deshice del 90% de mis títulos tras haber leído que los mercados iban a sufrir (todavía) una corrección”, aseguró a la AFP Ling Lihui, responsable de una oficina de estudios, que vendió sus acciones el viernes.

Aunque las autoridades chinas anunciaron la inyección de más fondos para apoyar las plazas financieras, los expertos consideran este anuncio insuficiente.

“La intervención gubernamental no bastó para detener la caída del mercado, sólo la retrasó”, comentó Castor Pang, investigador de Core-Pacific Yamaichi en Hong Kong, citado por Bloomberg.

Hasta mitad de junio, la bolsa de Shanghái había acumulado una subida del 150% en doce meses, una evolución totalmente desconectada de la economía real, ralentizada.

A partir de ese momento, las bolsas de Shanghái y Shenzhen sufrieron una fuerte corrección, perdiendo la primera un 30% en tres semanas. El gobierno reaccionó con una batería de medidas, como una línea de liquidez del banco central para estabilizar las plazas bursátiles, o la prohibición para unos 100 grandes grupos chinos de vender acciones de sus filiales en bolsa.