Variedades

Miércoles 12 de Abril de 2017

Oscar González Oro: “No vengo con ánimo de ser el rey de la mañana”

Con "Negro 630", hace la segunda mañana en la renovada Radio Rivadavia.

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Entrevista de Einat Rozenwasser para Clarín Espectáculos.

El reencuentro con su audiencia lo tiene entusiasmado. “Estoy muy contento, feliz. Decidí tomarme el año pasado para mí y me parece que fue una buena decisión, porque es algo que necesitaba yo y también la gente, tomarse un tiempo. El regreso me hizo sentir extrañado”, resume el Oscar González Oro a poco más de un mes del debut de Negro 630, el programa que va de lunes a viernes, de 8.30 a 12, en la renovada Radio Rivadavia.

-¿Te reencontraste con viejos oyentes?

-Sí, gente que me sigue desde hace más de 20 años, primero en radio Del Plata, después en la 10. El programa trasciende, cosa que se nota por la cantidad de mensajes, las notas que nos levantan, nadie nos dice que no quiere salir al aire… Es un regreso esperado y nos está yendo muy bien, estoy muy contento.

-Dejaste un espacio en el que estabas muy instalado. ¿Hay algo de empezar de nuevo en este regreso?

-Sí, pero no con el ánimo de competir. Yo vengo a hacer radio. Sería una falsa modestia decir que no sé si hago buena radio. Sé que no hago muy buena televisión, pero sí hago buena radio. Pero no vengo a competir, ni a ser el primero, ni a ganarle a Longo (Marcelo Longobardi)… Vengo a hacer la mejor radio que podemos. Armé el mejor equipo con gente a la que quiero y me quiere (Ariel Donatucci, Carlos Burgueño, Juan Manuel Brindisi, Gustavo Tabalan, Claudio Zin, Valeria Mirabella y la producción de Lolo Bernárdez) y venimos a hacer la mejor radio que podemos hacer, en una radio histórica con una marca histórica. No sé si vamos a ser primeros, pero nos va a ir bien. No me interesa tampoco, no vengo con el ánimo de volver a ser el rey de la mañana.

-¿Cómo ves la radio hoy?

-Se la pasan amenazando con que va a desaparecer por la tecnología y la radio no va a desaparecer nunca, hay mil sistemas que te permiten escuchar lo que vos elegís, pero me parece que la radio sigue siendo el medio más eficiente y más veloz. Van a seguir estando Mitre, Continental, nosotros… Pero hay otras radios a las que hicieron bolsa, las destruyeron porque las compró gente que no es del medio, gente que compró porque le habían prometido y le dieron enorme cantidad de dinero en pauta oficial, y el día que se terminó abandonaron las radios. El otro día, creo que por primera vez en mi vida, tuve que solidarizarme con gente de Del Plata, una radio a la que quiero mucho porque trabajé seis años ahí, porque no les están pagando los sueldos, está abandonada, nadie da la cara. Es muy fuerte saber que una radio de ese tamaño y una marca como Del Plata hoy está abandonada.

-Mencionabas la impronta de una radio como Rivadavia. ¿Te afecta de alguna manera?

-Se cumplió una especie de profecía. Hice mi carrera de casi 30 años en cuatro radios -Playa Verde de Pinamar, Del Plata, la 10 y Rivadavia- y siempre fui muy agradecido. En algún momento de los últimos años dije que merecía terminar mi carrera, mis últimos años de radio porque no es mi intención morirme al aire, en una radio como esta, como terminaron Cacho (Fontana), Antonio (Carrizo) o Héctor (Larrea). Fui el número uno durante muchísimos años, merezco terminar mi carrera en Rivadavia. Y me di el gusto.

-¿Quiénes son tus referentes?

-Recuerdo a todos los que trabajaron conmigo, a todos los que trabajé con ellos. Tengo una carrera profesional de privilegio, no empecé siendo productor o cortando cables para un programa, empecé siendo conductor desde que estoy al aire y sigo, nunca hice otra cosa. Hace poco alguien me dijo que yo era el resumen de los tres grandes que habían estado en Rivadavia, porque tengo buena voz como tenía Cacho, la impronta y la rapidez de Héctor y la cultura de Antonio, y me pareció una definición maravillosa. Los tres fueron y son amigos míos, gente que quiero, admiré y admiro.

-La figura del conductor tomó un peso relevante, tanto en radio como en televisión. Sus opiniones políticas, su participación. ¿Cómo ves eso?

-Siento que el conductor es el conductor, valga la redundancia. Si hoy te digo que armes la programación completa de una radio te va a costar porque no hay demasiada gente que sepa hacer radio. Estamos sacando gente de la tele para poner en la radio y están aprendiendo, eso está muy bien. Apuesto a la gente joven, me gusta que hagan radio, pero que se cultiven todos los días, que lean un libro por día, que escuchen música, que aprendan, porque si no, no tienen nada que decir. Si detrás de una buena voz no hay nada, no podés hacer radio. Faltan conductores cultos, no hay demasiados. Ojo, también faltan arquitectos y médicos cultos.

“Tengo contrato firmado hasta 2020”.

Separado de su pareja Tato Cabrera, Oro disfruta de la soltería. “Soy un tipo activo, me gusta conocer, estudiar. Si tuviera tiempo me metería en una carrera universitaria de nuevo. Tengo contrato firmado hasta 2020, si lo logro va a ser maravilloso. Pero detrás del micrófono hay vida, hay lugares que me gustaría conocer, libros que me gustaría escribir, música que no he escuchado, un montón de cosas para hacer que no son trabajar de lunes a viernes. Cosas para agregar, para agregarme”.