Sociedad

Jueves 13 de agosto de 2015

“Medicina Exponencial: las 5 revoluciones que se vienen en salud”

La Secretaría de Extensión Universitaria y Bienestar Estudiantil organiza este curso a cargo del doctor Guido Giunti.

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Se realizará el día 10 de agosto a las 17 horas en el Salón del Consejo de la Facultad de Medicina.

¿De qué consta este curso cuyo título es fuerte y enigmático a la vez?
El mundo de la medicina está cambiando a velocidades increíbles, entre otras cosas por los avances tecnológicos. Yo entré como alumno a la facultad en una época en la que no había celulares y cuando egresé todo el mundo tenía smartphones y consultaban cualquier cosa con Google. Este es un ejemplo del cambio radical que estamos viviendo y nos permite ver claramente la velocidad con la que se incorporan nuevas herramientas que influyen en las comunicaciones, en la enseñanza y luego en la práctica de la medicina. Por ejemplo en el tema de los diagnósticos, las posibilidades de comparar historias clínicas con programas informáticos de búsquedas de patrones, etc. Una de las cosas que queremos hacer con esta jornada es introducir a los alumnos de pregrado en estas cuestiones que empezaron a cambiar la práctica médica y van a cambiar en los próximos años, sobre todo. Para ser más claro: un alumno que ingresa ahora a la carrera, cuando egrese, estas cosas que vamos a trabajar en la jornada van a ser moneda corriente en la vida del médico.

¿Cómo va a estar estructurado el curso? Porque acá en esta gacetilla que tengo se ven puntos bien definidos.
Bueno, tal cual, la primera charla es “Biología sintética, diseñando bacterias útiles”, a cargo del Lic. Manuel Giménez. Es muy interesante, porque cuando nosotros vemos que se puede crear una bacteria o crear un organismo para que cumpla una función, pensamos que es ciencia ficción o a lo mejor lo están haciendo en MIT (Massachusetts Institute of Technology), y la verdad es que no es así. Manuel Giménez es uno de los científicos que ganó el premio Innovar por ser parte del equipo que diseñó un detector de arsénico en el agua, que es básicamente un grupo de bacterias modificadas para que cambien de color cuando el agua tiene arsénico. Este tipo de cambios en la biología, que permite programar bacterias o programar pedazos de ADN para que respondan a determinados estímulos son avances que en este momento están en su infancia pero que van a desarrollarse, creemos, de manera exponencial. Imaginate que esa misma bacteria que programás genere insulina o esa bacteria que vos adaptás te sirva para abaratar costos de los dispositivos que detectan diabetes y una infinidad de cosas que van a ir surgiendo a medida que se desarrolle esta disciplina. Por otro lado, cabe destacar que Manuel Giménez no es biólogo, es licenciado en ciencias de la computación, así que fíjate cómo se da este fenómeno por el cual expertos en alguna ciencia pasan a otra ciencia y el trabajo interdisciplinario es cada vez más importante, porque una sola persona o una sola especialidad científica no puede alcanzar los objetivos que sí puede alcanzar el trabajo en equipos interdisciplinarios. Otra de las charlas, es sobre telemedicina, a cargo del doctor Fernando Plazzotta. Si bien la telemedicina es un fenómeno que ha explotado, que tiene mucha demanda y está funcionando muy bien, incluso se ve cómo la Universidad de Buenos Aires y la Facultad de Medicina son pioneros y referentes ya en la región (hay países de Sudamérica que han manifestado interés para ser incluidos en este proyecto), los alumnos y los médicos reciben muy poca información acerca de todo esto. Porque a priori se piensa en la telemedicina como una comunicación vía skype en donde se hacen consultas y en realidad es algo mucho más complejo y rico, que puede resolver muchos problemas y dar respuestas mediante las comunicaciones entre profesionales que están muy lejos con mucha eficacia.

Pasemos a la otra charla: “Minería de datos, inteligencia artificial y patrones que emergen” a cargo del ingeniero Gustavo Brey.
Cuando nosotros pensamos en grandes volúmenes de información, de miles de millones de datos, todos agrupados, empiezan a surgir patrones que no hubieran sido detectables, patrones de comportamiento, de patologías. Estos rastreos, por los volúmenes que se abarcan, arrojan datos que no podrían advertirse si se analiza caso por caso. Porque, justamente, la enorme cantidad de casos que se pueden cotejar mediante estos programas informáticos exceden la escala humana, únicamente con esta tecnología pueden relevarse e ir formando mapas que nos permiten sacar conclusiones. Es una herramienta que va a tener mucha incidencia, por ejemplo, en lo que es salud pública. Esto es algo muy incipiente, algo que recién se empieza a desarrollar. Pero la idea de estas charlas es darles a los médicos y a los futuros médicos una idea de estas cosas que se vienen y que necesitamos ser parte de esta conversación, necesitamos estar al tanto y participar con nuestros aportes. Por último, quisiera mencionar las dos charlas que nos quedan. “Gamification: motivando la salud”, a cargo de Alejandro Iparraguirre, es el empleo de mecánicas de juego en entornos y aplicaciones no lúdicas con el fin de potenciar la motivación en grupos de personas. Y “Bioimpresión 3D: órganos a demanda”, a cargo del ingeniero Gastón Corti, tratará sobre la posibilidad de imprimir estructuras biológicas para implantar en el cuerpo. Esta es otra de las charlas que va a abordar algo muy incipiente pero con una gran proyección en cuanto a eficiencia y resolución de temáticas muy complejas.