Sociedad

Martes 07 de abril de 2015

La madre del joven que murió por una picada de autos en Haedo habló y pidió justicia

Reclamó justicia y denunció complicidad policial. Tres heridos siguen internados en grave estado.

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La muerte de Lautaro, el joven de 19 años que fue atropellado por uno de los autos que corría picadas en Haedo, no deja de conmocionar a los vecinos y preocupar a los papás de muchos adolescentes. Es que –como contó hoy su mamá- era la primera vez que autorizaban a la víctima fatal a salir tan lejos de su casa porque justamente iba acompañado de sus primos. “Esto no puede quedar impune. No voy a parar hasta que caigan todos presos”, dijo Angélica conmovida.

Lautaro caminaba junto a sus primos el domingo a la madrugada por la avenida Rivadavia 15.500, en la intersección con la calle Maipú, tras haber ido a un cumpleaños en Ramos Mejía cuando un Nissan Tiida que corría picadas y circulaba a 150 kilómetros por hora, atropelló al grupo entero. El joven fue el único que murió en el acto. “No vamos a parar, siempre fui una luchadora. No voy a parar hasta que no caigan todos presos porque el coche rojo también desapareció. Estoy en pie por mis vecinos y todos los que me ayudan. Tiene que estar preso porque él mató a mi hijo”, sentenció en referencia a Diego Cuevas (19), el único detenido hasta el momento por el caso y quien, tras no declarar ante el fiscal Alejandro Jons de Morón podría cumplir cadena perpetua.

Casi sin poder hablar de la angustia, Angélica lanzó: “No sé si el padre de quien mató a mi hijo tendrá la culpa o no. Yo sabía todo lo que hacía Lautaro y era su primera experiencia de irse tan lejos a bailar. El padre tiene que saber por qué su hijo le sacó el coche. Era mi bebé, muy mamero. Le planché la camisa el sábado y, como rara vez hacía, me pidió sacarse una foto conmigo y las hermanas. Solamente quiero justicia. Voy a sacar todos los ladrillos que tenga en el camino y voy a ir contra todos. Todos los vecinos vamos a estar en las marchas. La Policía sabía de las picadas y ellos los dejaban”, acusó.

Por su parte, el papá del joven fallecido dijo estar “destruido”. “Se llevó mi vida. Me voy a poner fuerte por mi hijo, pero quiero que se haga justicia y se sostenga sostenga la condena”, reveló respecto al cambio de carátula que el acusa enfrentó hace unas horas y que pasó a ser “homicidio simple con dolo eventual”, con penas que van de los 8 a 25 años de cárcel.

En tanto, otros tres jóvenes pelean por sus vidas en el del Hospital Güemes de Haedo, donde se encuentran en terapia intensiva y farmacológica por graves traumatismos de cráneo. El ministro de Salud de la Provincia, Alejandro Collia, detalló que dos de los tres pacientes, de 16 y 26 años, ingresaron con traumatismos de cráneo severos, el más joven con hundimiento y el mayor con fracturas expuestas de tibia y peroné. El tercer paciente, también de 16 años, entró al hospital con politraumatismos y hematoma subdural.

Todos fueron intervenidos quirúrgicamente por neurocirujanos para lograr la descompresión del cerebro. El director del hospital, Marcelo Marmonti, precisó que los pacientes “se encuentran en estado crítico, con respiración asistida, en coma farmacológico e internados en terapia intensiva”.

Cinco fueron en total los heridos asistidos en ese centro de salud. Uno de los jóvenes que sufrió un traumatismo leve en la cabeza fue dado de alta el mismo domingo de Pascua, mientras que una adolescente con fractura de codo está fuera de peligro y será operada en los próximos días en ese mismo establecimiento.

La policía continúa con los operativos de búsqueda del Bora y otro auto que también participaron de la carrera ilegal y que tras el accidente se dieron a la fuga.