Sociedad

Jueves 02 de Julio de 2015

La línea 60 circula sin cobrar boleto por el conflicto entre la empresa y los choferes

Circulan sin cobrar boleto pero con menos unidades debido a que el playón que la empresa tiene en Ingeniero Maschwitz está custodiado por móviles de la policía ante una orden judicial.

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Cerca de las 5 comenzaron a salir las primeras unidades de los playones del partido bonaerense de Tigre y del barrio porteño de Constitución, pero los trabajadores que debían hacerlo de la tercera cabecera que tiene la línea en Ingeniero Maschwitz, partido de Escobar, se vieron “imposibilitados”, dijo Esteban Simoneta, uno de los delegados.

“Hay patrulleros en uno de los portones y nos dijeron que tienen una orden del fiscal que prohíbe la salida de las unidades”, precisó el gremialista y anunció que “en el transcurso de la mañana” van a presentarse en la fiscalía para “pedir una explicación”.

“No hay personal jerárquico ni administrativo ya que la empresa Monsa (Micro Ómnibus Norte SA) los retiró el sábado pasado para impedir que circulemos sin cobrar boleto, sin embargo los trabajadores decidimos salir igual a dar el servicio”, añadió.

El jueves pasado los choferes de la línea 60 comenzaron una medida de fuerza en reclamo de la reincorporación de uno de sus compañeros despedidos.

En ese marco, circularon normalmente pero no cobraron boleto.

“El viernes el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria y ordenó a la empresa reincorporar a nuestro compañero que se presentó a trabajar el sábado y le prohibieron la entrada, entonces decidimos continuar con nuestra decisión de no cobrar boleto”, señaló Simoneta.

Desde entonces los trabajadores cumplían sus horarios de trabajo en las cabeceras y denunciaban un “lock out” patronal ya que ellos estaban “preparados para trabajar”.

“La empresa denunció que hay una usurpación del predio de Maschwitz, algo que no existe porque acá cada uno entra y sale cuando quiere. La empresa dice que es ilegal que salgan las unidades, lo ilegal es que la empresa no acate la conciliación obligatoria y decida abandonar a más de 1.000 trabajadores y los 250.000 usuarios diarios”, expresó Simoneta.

“El sábado, además de negarle la entrada al chofer despedido, la empresa decidió despedir a otros 50 (trabajadores), entonces hoy estamos con 51 trabajadores despedidos y muchos reclamos por mejoras laborales que datan desde hace un tiempo, en tanto la respuesta de los empresarios es cortar el servicio”, agregó.

Por su parte, la empresa Monsa afirmó ayer que la utilización de las unidades de transporte “es absolutamente ilegal y contraria a la normativa vigente” y aseguró que esta situación se origina “al estar usurpadas por los trabajadores de las cabeceras desde el sábado pasado”, porque la firma “carece del control sobre la línea y sus vehículos”.

En un comunicado aseguró que presentó “las denuncias y acciones correspondientes ante las autoridades administrativas y judiciales” y añadió que las unidades que salen a la calle “no cuentan con seguro al pasajero”.