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Jueves 11 de junio de 2015

La Iglesia opinó sobre las cifras de la pobreza: “Corremos el riesgo de esconder la realidad”

El presidente de Cáritas evitó polemizar con los dichos de Cristina Kirchner y Aníbal Fernández sobre las estadísticas oficiales, pero advirtió que sigue habiendo "enormes bolsones" de población carenciada.

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Tras la polémica por los dichos de Cristina Kirchner en la FAO, donde aseguró que la población carenciada en el país es del 5 por ciento, el titular de Cáritas y obispo de San Isidro, Oscar Ojea, alertó por el surgimiento de “nuevas pobrezas” y el aumento del delito juvenil vinculado al consumo de drogas.

Consultado sobre el dato que arrojó la Presidente y que respaldó el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien llegó a decir que había más pobreza en Alemania que en el país, el religioso consideró: “Cuando escucho eso y escucho discusiones sobre números, pienso que podemos estar escamoteando el problema real”.

Ojea afirmó que “al estar empecinados en la lucha por tener razón, corremos el riesgo de escamotear la realidad y la realidad es más importante que la idea, lo dice Francisco”.

“Si bien en los últimos años ha decrecido la pobreza extrema, con las necesidades básicas y la dignidad de las personas, hay enormes bolsones de pobreza, déficit habitacional, hacinamiento”, reconoció.

En un claro tono contemporizador, el obispo aclaró que Cáritas “no tiene indicadores precisos ni hace encuestas” sobre la pauperización de la vida, pero alertó sobre los vínculos existentes entre violencia, droga y las necesidades básicas insatisfechas. “Estamos muy preocupados por las nuevas pobrezas, que tienen que ver con las adicciones, la trata de personas, y la violencia. En el gran Buenos Aires hay jóvenes que sufren exclusión social, falta de trabajo, carencias familiares, problemas de educación. Es una realidad que preocupa mucho, y de allí sale la delincuencia juvenil”, comentó.

“Va creciendo el delito joven, que tiene que ver con el consumo de drogas”, señaló. “Si los jóvenes van a parar a nuestras cárceles, hay que preguntarse cómo son estas cárceles y qué capacidad pedagógica tienen”, completó.

De esta manera, la Iglesia buscó no confrontar de manera directa con el gobierno nacional por los datos de pobreza, luego de la reunión de Cristina Kirchner con el papa Francisco, producida en un contexto de estrecho diálogo y de cercanía institucional.