Sociedad

Martes 05 de mayo de 2015

“La creación del Instituto es la culminación de la actividad que hemos desarrollado en 21 años de la existencia de la tercera cátedra de farmacología”

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Dr. Profesor Rodolfo Rothlin, Director del Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina – UBA. Profesor titular de la III Cátedra de Farmacología y actual Titular del recientemente creado Instituto de Farmacología de la UBA.

En la sesión del Consejo directivo del pasado 26 de marzo, por resolución, se ha creado el Instituto de Farmacología de la UBA a partir de un trabajo que viene llevando a cabo durante años de la tercera cátedra de farmacología de la cual usted es Profesor Titular. Cuéntenos un poco de todo este proceso.

Bueno, la creación del Instituto es la culminación de la actividad que hemos desarrollado en 21 años de la existencia de la tercera cátedra de farmacología. Con la suerte de que muchos de nuestros discípulos nuestros cuando estaban haciendo sus tesis doctorales, luego de haber realizado experiencias por fuera de la cátedra en el postgrado, han vuelto. Incluso algunos que han hecho postdoctorados en el exterior y también han vuelto. Esto nos ha permitido contar con un número suficiente de acuerdo a la reglamentación, para que sean cabezas de grupos de investigación diferentes a la que yo dirijo que es  la farmacología clásica, la farmacología funcional de vasos umbilicales humanos, y ahora han nacido otros grupos de investigación gracias a la participación de estos discípulos. Creemos que el Instituto es el mejor camino para estos grupos de investigación. Lo importante del Instituto es que permite la integración, permite tener objetivos comunes, y esto favorece desde muchos ángulos la eficiencia de la tarea. En la primera semana, ya están hablando los jóvenes de generar equipos comunitarios, proyectos que potencien las posibilidades de cada grupo, así que hemos empezado con mucho entusiasmo. Esto es fundamental para la vida universitaria, que exige motivaciones y mucha dedicación.

¿Quiénes lo acompañan en este proyecto tan importante?

Dentro de la Tercera Cátedra que sigue vigente la parte docente, una de las profesoras adjuntas que es la Prof. Andrea Errasti, que es mimbro full time de la cátedra así como también de la carrera de investigadores del CONICET, ella ha hecho un postdoctorado en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale en inmunología y en este momento tiene un subsidio del Ministerio de Ciencia y Tecnología, muy importante, que se llama Picto Glaxo, porque la compañía Glaxo colabora con el Ministerio en el otorgamiento de este subsidio y en la evaluación, hemos tenido la visita de investigadores de Londres hace poquito, para ver cómo funciona este subsidio y esas auditorías son importantes. Así que la Prof. Errasti es cabeza de grupo. Por otro lado, el Dr. Federico Darai, que hizo la tesis doctoral también con nosotros y luego hizo una etapa de formación médico asistencial en el Moyano como jefe de residentes y se hace dos años se ha incorporado a la carrera de investigador del CONICET, como médico full time, ha conseguido un subsidio del Ministerio de casi dos millones y medio de pesos para investigar un tema muy relevante en la sociedad moderna que es el intento de suicidio. Y además esto es muy interesante porque él hace experimentos aquí en la cátedra, la parte básica farmacológica, y por otro lado la parte clínica en los hospitales psiquiátricos Moyano y Borda. Tenemos también al Dr. Facundo Pelorosso, que hizo su tesis doctoral acá, empezó a investigar en esta cátedra desde muy chico, porque nosotros generamos un proyecto que consta de convocar a los alumnos de quinto año del Nacional Buenos Aires que tienen interés en ciencias biomédicas para que comiencen a hacer investigación.  Justamente, Facundo Pelorosso fue de la primera camada, brillante alumno, hizo su postdoctorado en uno de los centros más relevantes de oncología experimental en Estados Unidos, en San Francisco. Luego vino a la Argentina, hizo la residencia de médico anátomo patólogo y un año y medio antes de terminar me vino a decir: Rodolfo, quiero volver a la cátedra full time para investigar. Así que él ahora está encabezando la inmuno onco farmacología de la cátedra. Después tenemos al Dr. Mariano Núñez, que es un distinguido médico clínico, que hizo la residencia en medicina interna en el Fernández, lleva veinte años en la cátedra y va a dirigir los aspectos de la farmacología clínica, estudios de bioequivalencias. Estamos por inaugurar en este momento un área de detección de sustancias en sangre con tecnología de última generación. De manera que estamos muy entusiasmados porque hay muchas áreas para poder desarrollarnos y contamos con un equipo de lujo. Yo siempre digo que la Universidad de Buenos Aires es un campo sumamente fértil para poder hacer cosas, más allá de los obstáculos que siempre existen, pero que si uno se sabe sobreponer y mantener sus convicciones pero con una capacidad de adaptación que es necesaria en todos los ámbitos académicos y de investigación, buscando la manera de sortear estos obstáculos, hay posibilidades de crecimiento que están dadas fundamentalmente por las capacidades extraordinarias de los jóvenes argentinos, tanto hombres como mujeres que tenemos en la cátedra, que son altamente competitivas a nivel internacional.