Sociedad

Jueves 13 de Agosto de 2015

“Introducción a la Medicina del Deporte”

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El Dr. Jair Ruibal, a través de la Secretaría de Extensión Universitaria y Bienestar Estudiantil de la Facultad de Medicina de la UBA, coordinará el curso “Introducción a la Medicina del Deporte”, que se llevará a cabo el día 19 de agosto a las 17 horas en el Salón del Consejo. El curso contará con expositores de distintas especialidades: cardiólogos, traumatólogos, kinesiólogos, fisiólogos, pediatras, geriatras, nutricionistas, neurólogos, etc.). El objetivo principal es introducir a los alumnos de pregrado en los conceptos básicos de la medicina del deporte, cuáles son sus alcances preventivos y terapéuticos, y cómo trabaja cada especialidad dentro de la medicina del deporte.

¿Cuáles son las motivaciones para organizar este curso y cómo lo piensan desarrollar?
En general, cuando se escucha hablar de medicina del deporte la mayoría de las personas lo relacionan con el alto rendimiento. Lo que queremos con este curso, dirigido principalmente a los alumnos de pregrado, es informar y profundizar en que la medicina del deporte es aquella que da cuenta de los efectos que el deporte tiene sobre el organismo. Y esta especialidad se puede enfocar desde el punto de vista de la prevención como del tratamiento y la rehabilitación de una gran diversidad de patologías. Así que podemos afirmar que el campo de esta disciplina es muy amplio.

Vos nos contabas, antes de empezar la nota, que un médico no sabe cuándo tiene que prescribir a un paciente actividad física o qué tipo de actividad física recomendarle según sus características o patología.
Es muy frecuente, cuando uno va a la consulta, que el médico le indique que tiene que realizar actividad física, pero no sabe qué tipo de actividad es la más conveniente. La actividad física puede funcionar, desde el punto de vista terapéutico, como una medicación, como un tratamiento. Entonces, por seguridad, deberíamos aconsejarla prescribiendo la dosis, el tipo, la duración, intensidad y frecuencia de la actividad. Este es el saber que falta y por eso queremos con este curso comenzar una tarea pedagógica y formativa para los médicos.

Sabemos que el deporte es a priori beneficioso para la salud, para prevenir la hipertensión, la diabetes, etc. Pero siendo más específicos, ¿para qué otras cosas es benéfica la actividad física?
La actividad física bien prescripta y en sus correctas dosis no genera efectos adversos, ni efectos secundarios. Es casi interminable la lista de beneficios que propicia. Gran parte de la población, por diversos motivos, lleva una vida sedentaria, y esto trae como consecuencia muchos problemas que se podrían prevenir haciendo deportes o alguna actividad física. Por otro lado, la interacción interpersonal pasa cada vez más a través de una pantalla y esto tiene un costado positivo y uno negativo. Por un lado, estamos comunicados como nunca antes en la historia de la humanidad. Pero por otro, la sociabilización se ve muy restringida. Las actividades deportivas, ya sean de equipo como no, siempre hace que la gente se encuentre. Porque no solo los deportes grupales incentivan el intercambio social, sino también otras actividades como por ejemplo el running, es común hoy en día ver grupos de gente que se junta a correr o a hacer gimnasia en espacios abiertos. Esto solo, ya mejora la calidad de vida, previene no solo el sedentarismo, las enfermedades coronarias, etc. sino que mejora la autoestima, disminuye el stress, controla los estados de ansiedad, la depresión y otras psicopatologías. Y por si todo esto fuera poco, en muchos casos es gratis. Lo que buscamos con el curso es integrar las distintas disciplinas médicas relacionadas con la medicina del deporte (cardiología, diabetología, geriatría, pediatría, kinesiología, traumatología, etc.) para subsanar esa brecha que tenemos entre lo que es el profesor de educación física y el médico.

Este curso parece el punta pié inicial de un proyecto más importante…
Bueno, la idea es transmitir en este curso que todos los médicos deberíamos saber prescribir actividad física. Si llega a la consulta un paciente con colesterol alto, osteoporosis, lumbalgia, stress, trastornos del sueño; en geriatría, lo que se conoce como los cuatro gigantes de la geriatría: inestabilidad, inmovilidad, incontinencia urinaria y deterioro cognitivo. La lista de patologías que se pueden tratar desde la medicina del deporte es interminable. Así que, como decía, si llega a la consulta un paciente saber prescribir qué tipo de actividad física recomendar. Y la idea para más adelante es un proyecto para crear una cátedra libre de medicina del deporte, ya que tenemos la necesidad como sociedad médica de incrementar las estrategias preventivas debido al constante aumento de gasto sanitario público. Esto ha hecho que en el último tiempo la medicina del deporte adquiera un mayor protagonismo