Sociedad

Lunes 28 de septiembre de 2015

Habla el doctor Sergio Provenzano, máxima autoridad de la Facultad de Medicina

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El decano de la Facultad de Medicina, Sergio Provenzano (65 años), pasó casi toda su vida entre las “paredes” de la Universidad de Buenos Aires (UBA). Desde los 11 años que transita las aulas de la prestigiosa institución. Fue alumno del Nacional Buenos Aires, y se recibió de médico en la casa de altos estudios que ahora dirige. Antes de convertirse en la máxima autoridad de Medicina, ejerció como docente, fue consejero y vicedecano.
La U entrevistó a Provenzano en su despacho, donde todos los días conduce la suerte de casi 40.000 estudiantes, cientos de profesores y demás empleados que pasan sus días en la Facultad.
El Decano le cuenta a La U que desde que llegó al decanato instauró reuniones semanales donde participan representantes de todos los estratos de la Facultad. Y que allí se revisan y repasan los objetivos en común.
El Decano, que como médico ejerce como obstetra, asegura que está “dedicado casi tiempo completo a esto”. Y se nota, ya que a cada rato suena el teléfono o atiende gente que llega hasta su despacho para resolver cuestiones que tiene que ver con el día a día de la Facultad. “Esto genera un compromiso docente de tiempo completo”, señala.
Pero Provenzano también mira al futuro, y cuenta que debido al avance de las neurociencias, en la Facultad están eligiendo a sus profesionales que tiene el don de trabajar en esas materias para ponerlos a investigar y acompañar los avances médicos y científicos al respecto.
El Decano también se refiere a la cantidad de alumnos que concurren a Medicina: “Al día de hoy hay 35.000 estudiantes ubicados en diferentes etapas y orientaciones de las carreras. Y tenemos que tener en cuenta que al día de la fecha tenemos 10.500 alumnos más en el CBC esperando ingresar a las distintas ofertas educativas de nuestra Facultad. Esto nos hace mirar al futuro sabiendo que el número de nuestros alumnos va a crecer hasta los 45.000”.
Por eso, dice, “tenemos que ofrecer ámbitos sanitarios limpios y cuidados”. Y cuenta que hoy día en la Faculta hay mayoría de estudiantes mujeres, por eso debieron ampliar los sanitarios dedicados a las chicas.
“Somos una de las facultades más importantes de la UBA y por lejos la más importante Facultad de Medicina del país y de la mayoría de los países de Latinoamérica”, dice Provenzano, con orgullo.
El hecho de haberse formando en la instituciones públicas, lleva a que Provenzano sea un agradecido de la sociedad que con sus impuestos fomentó su educación. Por eso, intenta que desde la Facultad se devuelva a los ciudadanos lo que esto le aportan a ellos. Así, dice: “Las Prácticas Sociales Educativas y los Voluntariados son fundamentales para integrarse y devolver a la sociedad algo de lo que la sociedad hace para que existan las facultades públicas. Porque gracias a los impuestos de todos, pueden funcionar las universidades públicas. Por otro lado, este intercambio también enriquece al alumnado que se está formando y que puede poner en práctica el saber académico adquirido en los claustros, en los laboratorios, en la bibliografía.