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Martes 12 de mayo de 2015

En plena embestida del Gobierno, Fayt no fue a la reunión de la Corte y permaneció en su casa

El magistrado se quedó en su domicilio, en Recoleta, por "un cambio de planes"; la Comisión de Juicio Político, dominada por el oficialismo, pretende abrirle un "proceso investigativo".

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El juez de la Corte Suprema Carlos Fayt, de 97 años, no concurrió a la reunión habitual de los martes de los ministros de la Corte Suprema de Justica y permaneció en su casa del barrio de Recoleta, en medio de la presión del kirchnerismo para que renuncie a su cargo.

El magistrado decidió permanecer en su domicilio “por un cambio de planes” respecto de su intención original de concurrir al acuerdo de hoy. Voceros de la vicepresidencia de la Corte ratificaron que el tribunal se encontraba reunido en acuerdo.

Esta tarde, la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados, de mayoría oficialista, pretende abrir un “proceso investigativo” para indagar sobre el estado de salud del Fayt, al que el Gobierno le atribuye un deterioro cognitivo que lo inhabilitaría para seguir en su cargo.

Aníbal Fernández, insiste en este tema desde el año pasado, cuando era senador, antes de asumir como jefe de Gabinete.

La presión del kirchnerismo se hizo generalizada luego de que se conociera que, con ocho meses de anticipación, la Corte había decidido reelegir en la presidencia del cuerpo a Ricardo Lorenzetti, para el período 2016-2019.

Cristina Kirchner se puso anteayer al frente de los cuestionamientos contra el magistrado y avaló la teoría de que en el tribunal existe una “minoría automática”. El planteo de fondo es que Lorenzetti aprovecha el deterioro de Fayt para manejar la Corte a su antojo. La oposición sostiene, en cambio, que el Gobierno intenta controlar al Poder Judicial.