Martes 10 de junio de 2014

El invento argentino que estará presente en la Copa del Mundo de Brasil

El spray que utilizan los árbitros para marcar los tiros libres tendrá su debut mundialista.

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El aerosol que utilizan los árbitros para marcar la distancia de los tiros libres y el lugar exacto de la falta sancionada,  tendrá su debut mundialista en Brasil 2014. Su inventor, del periodista argentino Pablo Silva, habló sobre tal acontecimiento y recordó la ayuda de un amigo químico, experto en la materia.

“Es el momento cumbre”, dijo Silva en una entrevista telefónica con The Associated Press. `”Se ha usado en 15 mil partidos oficiales alrededor del mundo, pero este es el Mundial”. El espray lleva el nombre oficial de 9:15, por la distancia en metros que se debe otorgar para los tiros libres.

La aplicación del aerosol surgió en el 2002. Su debut se produjo en 2008, durante un partido de la segunda división del fútbol argentino, y procedió a usarse en la Copa Libertadores, la Copa Sudamericana, campeonatos mundiales juveniles de la FIFA y el Mundial de clubes.

Corrían los 88 minutos del partido de fútbol que Pablo Silva disputaba hace 12 años en Buenos Aires con un grupo de amigos de escuela y se pitó un tiro libre a favor de su equipo, que perdía 1-0. Según cuenta el periodista argentino, se enardeció tanto cuando los defensas no respetaban la distancia debida en la barrera que acabó expulsado.

Pero del episodio surgió una idea, la de emplear un aerosol que sirva para demarcar el sitio preciso donde la barrera se debe colocar. También se usará para trazar un círculo en el lugar donde se cometió la falta, de modo de colocar ahí el balón y evitar que los encargados del cobro lo adelanten.

La sustancia blanca debe desaparecer entre 45 segundos y dos minutos, dice Silva. Ello depende de las condiciones climáticas, tardando más en caso que esté muy húmedo. “Ha sido un proceso largo, pero aquí estamos listos para la gran fiesta. Ojalá estemos a la altura de las circunstancias”, indicó Silva, quien estará en Brasil desde el partido inaugural hasta la final.

Casi seguramente su invento no se hubiese cristalizado en un Mundial de no haber sido por el visto bueno de Julio Grondona, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino y vicepresidente de la FIFA.