Mundo

Miércoles 18 de Noviembre de 2015

Dos muertos en medio de un operativo policial en la localidad de Saint Denis

LOS HECHOS SE PRODUJERON EN ESE SUBURBIO DEL NORTE DE LA CAPITAL FRANCESA DURANTE UN GRAN OPERATIVO POLICIAL EN EL MARCO DE LA INVESTIGACIÓN POR LOS ATENTADOS DEL VIERNES PASADO.

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El ministro del Interior de Francia, Bernard Cazeneuve, confirmó que esta madrugada murieron dos personas, incluida una mujer kamikaze, durante tiroteos en Saint Denis (al norte de París) entre la policía y un grupo de hombres atrincherados, supuestamente vinculados con los atentados del pasado viernes.

“Siete personas se encontraban en el departamento, que tenían relación con los ataques del viernes. Dos muertos, una de ellas la mujer kamikaze”, dijo Cazeneuve en conferencia de prensa en el lugar de los hechos.

La mayor parte de los medios galos indicaron, sin confirmación oficial, que la mujer parece haber tenido menos de 20 años.
“Felicito a los policías por su valentía y profesionalismo en una situación inédita para ellos”, agregó el ministro. En el operativo intervinieron 110 policías, agregó. No indicó el número de militares que participaron.

Junto a Cazeneuve compareció el fiscal general de París, Francois Molins, quien detalló que operaciones de “telefonía y vigilancia” habían llevado a suponer que el buscado Abdelhamid Abaaoud se encontraba en la suburbana Saint Denis.

Los investigadores consideran que Abaaoud fue el cerebro de los atentados del viernes pasado en los que murieron, al menos, 129 personas.

Medios locales indicaron que se llegó a esta información a partir de un teléfono celular que los atacantes de Le Bataclan dejaron abandonado en un tacho de basura.

Molins precisó además que el saldo final fue de ocho detenidos (tres al principio del operativo, cinco más tarde) y dos abatidos (una mujer kamikaze y otro, varón). El funcionario no identificó a muertos ni detenidos.

Ni el fiscal ni el ministro confirmaron que entre los muertos o detenidos esté Abdelhamid Abaaoud, presunto cerebro del grupo.

Mientras se esperaba la declaración pública del presidente de Francia, Francois Hollande, intensas batidas policiales con perros buscan explosivos en toda la barriada de Saint Denis, donde los efectivos rompieron a hachazos la puerta de la iglesia.

Grupos de entre 8 y 10 policías comenzaron a rastrillar el barrio en busca de explosivos, según informaron, tensos y sin la menor cortesía ni siquiera con los al menos cien periodistas y camarógrafos presentes, incluido el enviado especial de Télam.

Irrumpieron por la fuerza, rompiendo puertas y ventanas, en una iglesia y una docena de comercios, que habían sido cerrados por la evacuación que se había ordenado previamente.

Como la operación militar se extendió por 7 horas, todos los comercios seguían cerrados al momento de la batida.

Algunos propietarios de los negocios, que seguían los acontecimientos a unos 200 metros, comenzaron a gritar y a tratar de pasar las barreras policiales para impedir que las puertas de sus negocios sean destruidos. La policía impuso la calma.

Muchísima gente se fue reuniendo en los alrededores, en bares de las estrechas calles adyacentes leyendo el diario o siguiendo las alternativas por la tele. La enorme mayoría de ellos inmigrantes.

En este momento, la policía científica se encuentra trabajando en el departamento de tres ambientes donde se produjo el tiroteo, en un Saint Denis cerrado y expectante.

La operación policial comenzó a las 4.20 hora local (0.20 hora de Argentina) cuando las fuerzas de seguridad se instalaron en gran número en el centro comercial de la multiétnica localidad.

Al acercarse al departamento que los policías pensaban allanar, una mujer se hizo explotar al accionar un cinturón explosivo, según la fiscalía.

Inmediatamente se inició un fuerte y prolongado tiroteo, donde otro presunto terrorista resultó muerto tras ser alcanzado por disparos de francotiradores. Inicialmente hubo versiones sobre un tercer fallecido, pero finalmente resultaron erróneas.

La operación policial tuvo lugar a pocos metros del Stade de France, donde el viernes tres kamikazes se inmolaron en los alrededores del estadio, en donde 80.000 personas presenciaban un partido de fútbol entre Francia y Alemania y el presidente
Francois Hollande se encontraba en las tribunas.

Cinco policías resultaron levemente heridos en el asalto al departamento y un perro policía resultó muerto, informó la policía nacional en su cuenta de Twitter.

Uno de los detenidos, esposado y sacado a los empujones por los policías, salió a la calle apenas cubierto por una breve chilaba (túnica usada por los varones musulmanes) que por momentos le dejaba las nalgas al aire.

Tras cuatro horas de una relativa y tensa calma, una decena de disparos volvieron a escucharse en las inmediaciones del departamento, mientras las fuerzas del orden continúan apostadas en la zona.

La policía, que evacuó a los vecinos por temor a que el departamento se encuentre repleto de explosivos, estableció un amplio perímetro de seguridad en torno al departamento donde se atrincheraron los supuestos terroristas, al que solo dejó acceder, a gran distancia, a los periodistas, según la agencia de noticias EFE.

Asimismo, la policía realizó controles a todos los autos y peatones que atravesaban las puertas de ingreso a la capital por el norte, causando grandes embotellamientos, y una línea de subte y varias de colectivos suspendieron todos sus servicios.

El canal France 24 indicó que el operativo policial tuvo lugar para evitar que los supuestos terroristas atacaran en el barrio de la Défénse, el corazón financiero de la capital gala.

El presidente Hollande siguió la evolución de la operación desde su despacho del Elíseo acompañado del primer ministro, Manuel Valls, y del responsable de Interior, Bernard Cazeneuve, según BFM TV.

Con estas dos nuevas muertes de supuestos terroristas, se eleva a nueve la cifra de atacantes abatidos.

El viernes murieron siete de ellos, seis al accionar sus cinturones explosivos en el Stade de France, en un bar del bulevar Voltaire y otro en la sala de conciertos Le Bataclan, donde un yihadista fue muerto por disparos policiales.

En Saint Denis, localidad céntrica de la región más vasta de los suburbios parisinos, viven más de 100.000 personas de 135 nacionalidades diferentes, según la Alcaldía local.