Sociedad

Lunes 07 de septiembre de 2015

Detienen a dos mujeres por el crimen del empresario hallado muerto en Rosario

Una mujer de 38 años, que habría trabajado de secretaria para Diego Sarjanovic, y su madre de 60 fueron detenidas por el crimen del empresario cuando se dirigían a bordo de un auto a la provincia de Córdoba.

Compartir en

Según informaron, las dos mujeres fueron detenidas cuando se dirigían a Córdoba en un auto de su propiedad. El auto del empresario aún no apareció.

La mujer de 38 años había ido a declarar como testigo de la desaparición durante el transcurso del viernes y precisamente esa noche lo habría asesinado ya que el sábado a la mañana tocó todos los timbres del edificio para informarles a los vecinos que los gritos de la noche anterior pertenecían supuestamente a su padre enfermo. El fiscal no pudo confirmar aún quién es el dueño del inmueble en cuestión.

En la declaración, la detenida dijo que el viernes tenía que encontrarse con Sarjanovi pero que él nunca fue a la cita. Ella había sido secretaria de él en su empresa de catering.

En cuanto a los ruidos del viernes a la noche aún no se sabe si corresponden al asesinato de Sarjanovi o a maniobras de ocultamiento del cuerpo ya que aún no se realizó la autopsia que determinara el horario del crimen.

El cuerpo del empresario fue hallado sin vida este lunes a la madrugada en un departamento ubicado en calle Moreno al 500, en el centro de Rosario.

La Policía de Investigaciones (PDI), personal de la comisaría 3ª y el fiscal Miguel Moreno trabajan en el lugar del hecho. Según trascendió, el cuerpo tenía marcas de al menos 20 puñaladas.

El hombre de 44 años, gerente de una empresa gastronómica de la ciudad de Rosario, era intensamente buscado desde el viernes, tras desaparecer en forma misteriosa en el momento en el que se aprestaba a realizar una transacción financiera.

Sarjanovic había salido el viernes por la mañana de su casa del barrio San Eduardo para ir al banco Comafi y recibir un cobro de dinero para colocar en otro lado. Iba en un VW Surán blanco pero nunca llegó al lugar, donde lo esperaba un empleado de la empresa Mc Catering.