Mundo

Martes 15 de diciembre de 2015

Crisis en Brasil: allanaron la casa del presidente de la Cámara de Diputados

El operativo se realizó en el domicilio de Eduardo Cunha, acusado de participar de la red de corrupción que operó en la empresa Petrobas. También allanaron las casas del ex ministro de Minería y Energía, Edison Lobão, y del diputado Aníbal Gomes.

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En el marco de la causa por corrupción en la empresa Petrobas, la policía de Brasil allanó la casa del presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, en búsqueda de pruebas sobre el supuesto delito.

La operación fue ordenada por el magistrado Teori Zavascki a petición de la Fiscalía, que investiga desde hace meses a Cunha por su alegada participación en la red de corrupción que operó en la estatal Petrobras, que, según la propia petrolera, se apropió en forma ilegal de 2.000 millones de dólares entre 2004 y 2014.

También realizaron operaciones similares en la residencia particular de Cunha, en Río de Janeiro, y en las casas del senador Edison Lobao y del diputado Aníbal Gomes, sobre quienes también pesan sospechas relacionadas con la corrupción en Petrobras.

Vale recordar que Lobao fue ministro de Minas y Energía durante el primer mandato de la actual presidenta del país, Dilma Rousseff, y también había ocupado ese cargo durante la gestión de Luiz Inácio Lula da Silva, antecesor y padrino político de la mandataria.

Cunha, Lobao y Gomes son miembros del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que lidera el vicepresidente del país, Michel Temer, quien en las últimas semanas ha hecho evidente su distanciamiento de la mandataria, que podría ser sometida a un juicio con miras a su destitución.

Según sostiene la Fiscalía, Cunha recibió de la red de corrupción en Petrobras al menos unos 5 millones de dólares y mantenía ese dinero en unas cuentas secretas en bancos suizos, cuya existencia ha negado pero que ha sido comprobada por la propia Justicia helvética.

Como jefe de la Cámara de Diputados, Cunha aceptó iniciar el trámite para un juicio político contra Rousseff, fundamentado en unas irregularidades fiscales en las que ha incurrido el Gobierno para maquillar sus resultados.

La oposición sostiene que esas maniobras suponen un “delito de responsabilidad”, que es una de las causas que la Constitución contempla para destituir a un mandatario.

El proceso contra Rousseff comenzó la semana pasada en la Cámara de Diputados, pero fue suspendido por la Corte Suprema tras atender una demanda oficialista que solicita esclarecer la forma en que será realizado el trámite.

Por las acusaciones que la Fiscalía realizó en su contra, Cunha responde también a un juicio político en el Consejo de Ética de la Cámara de Diputados, que le pudiera despojar de su escaño si considerase que los cargos tienen fundamentos.