Sociedad

Jueves 14 de mayo de 2015

Crimen de Chiara: imputaron a la madre y al padrastro del menor acusado por el asesinato

La Justicia se basó en las prendas manchadas con sangre que fueron secuestradas en la habitación que la pareja compartía dentro la casa donde se cree que fue asesinada la joven embarazada de 14 años.

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A menos de una semana del macabro crimen que shockeó a los vecinos de la localidad santafesina de Rufino, el crimen de Chiara Páez parece estar casi resuelto. Hoy fueron imputados la madre y el padrastro del novio (16) de la víctima (14), quien confesó el crimen luego de que se secuestrara ropa manchada con sangre en la habitación que los supuestos cómplices compartían en la vivienda donde se halló el cuerpo enterrado.

El fiscal de Rufino ya había adelantado que esas prendas serían claves para la investigación porque permitirían comprobar si el menor la mató con ayuda de su madre y su padrastro. Desde que arrancó el caso, familiares e investigadores descreyeron de la versión del joven de que actuó solo. Chiara medía 1,75 y era de contextura física robusta. Las graves lesiones con las que desfiguraron su rostro y el pozo de casi un metro donde fue enterrada indicaban que más de una persona participó de su asesinato. Que nadie de la familia haya visto que el joven asesinó a su novia, tampoco convenció a los fiscales, quienes inmediatamente ordenaron el arresto de todos los habitantes de la casa de San Martín al 800.

Ayer fueron liberados la abuela y la pareja de ésta por decisión de Mauricio Clavero, el fiscal del caso, aunque sería una libertad provisoria. En cambio, la madre y el padrastro de Manuel estarían complicados tras los elementos hallados en la casa y el “falso testimonio” del joven durante su reciente participación en la reconstrucción del crimen, donde intentó desvincular a su familia del asesinato.

El menor declaró que en la madrugada del domingo 10 de mayo y tras tener sexo con la joven de 14 años embarazada de ocho semanas, comenzaron a discutir respecto del futuro de la pareja. “Ahora te tenés que hacer cargo de la criatura”, le habría dicho Chiara, según contó Manuel. De acuerdo a su relato, la pelea subió de tono y él perdió los cabales y comenzó a golpearla (lo que explicaría las graves lesiones y hematomas en el rostro de la víctima). Luego –dijo– el enfrentamiento físico empeoró y la cabeza de Chiara chocó fuertemente contra una mesa y murió. Ahí decide arrastrarla hasta el patio y luego comienza a cavar un pozo de al menos 80 centímetros donde escondió el cuerpo.

El testimonio es alejado de las pruebas recolectadas por los peritos e investigadores ya que en la casa no hay signos de arrastre de un cuerpo, ni marcas de golpes en la mesa como señaló el joven. Además, no creen que todo eso haya podido pasar sin que ninguno de los integrantes de la casa –los abuelos, la madre y el padrastro– escuchara nada. Los vecinos dijeron que entre la 1 y las 2 de la madrugada se escucharon gritos.

Por tal motivo, el fiscal ordenó la detención de todos los familiares no bien el joven confesó el crimen forzado por su padre biológico, quien es policía en la Comisaría de Rufino. “Se encontraron elementos muy importantes que vinculan a uno de los mayores detenidos y que tienen que ver con ropa con sangre”, sostuvo el fiscal general de Venado Tuerto, Alejandro Sinópoli, en declaraciones a la prensa.