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Martes 18 de Agosto de 2015

Caso Nisman: denuncian que operaba una custodia “paralela” y que borraron mensajes y registros de su celular

Lo dijo el abogado Juan Pablo Vigliero, nombrado por Sandra Arroyo Salgado en la causa que investiga la muerte del ex fiscal de la AMIA.

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“Hemos detectado la existencia de otro grupo más que pertenecería a la Prefectura Naval Argentina que hacía una suerte de vigilancia”. El abogado Juan Pablo Vigliero, nombrado por Sandra Arroyo Salgado en la causa que investiga la muerte del fiscal Alberto Nisman , reveló anoche que “detectaron” una “custodia” o “vigilancia” extra de la que no se tenía conocimiento y que “se han borrado todos los registros” del celular de Nisman del domingo 18 de enero, día en que fue encontrado muerto en el baño de su departamento en Puerto Madero con un balazo en la cabeza.

“Además de la custodia regular que ejercía la justicia federal y de la custodia privada del complejo y del servicio adicional de custodia que daba la Prefectura Naval Argentina, hemos detectado la existencia de otro grupo más que pertenecería a la Prefectura Naval Argentina que hacía una suerte de vigilancia que todavía no hemos podido establecer la naturaleza”, sostuvo.

Vigliero se preguntó: “¿Cuánto más necesitaba ser cuidado o custodiado o estaba siendo vigilado o seguido?”.

“En una de las declaraciones [en la causa] se dejó trascender que el mismo día, ese fatídico sábado [17 de enero], había personal de Inteligencia, concretamente nos refieren a uno, que estaba vigilando, mirando o casualmente parado en la plaza frente a las torres Le Parc”, aseguró, en referencia al último día en que Nisman fue visto con vida.

Vigliero contó que “en el teléfono celular de Alberto Nisman se han borrado todos los registros del 18 de enero”. Y reveló que “no ha quedado ningún registro en su teléfono de los llamados telefónicos, de los WhatsApp ni los correos electrónicos”.

“El software se ha accionado sobre el hardware, lo tiene que haber hecho alguien con conocimientos especiales, algún experto”, detalló.

La semana última, un experto en seguridad ofreció pruebas de que el teléfono celular de Nisman había sido infectado con un poderoso programa espía.

El canadiense-neozelandés Marquis-Boire, prestigiosa figura de la seguridad informática, dijo que Nisman “había sido blanco de un RAT, siglas de Remote Access Toolkit”. Y explicó: “Se trata de una clase de software que permite a un hacker o a un espía acceder de forma remota a la computadora o el dispositivo móvil de alguien”.

“Esta clase de programa le permitiría a terceros grabar los correos electrónicos, mensajes de texto, obtener capturas de pantalla, incluso oír a esa persona por medio del micrófono o tomar fotos usando la webcam de la notebook o la cámara del teléfono”, detalló.

El profesional nombrado por la jueza Arroyo Salgado, ex mujer de Nisman y querellante en la causa en representación de sus hijas, planteó que es “sorprendente” que “siga habiendo novedades a siete meses de que empezó la investigación” y que “no se hubieran sabido antes estas cosas”.

Además, el abogado del estudio Casal, Romero Victorica & Vigliero hizo hincapié en “los recursos destinados” a la custodia del entonces titular de la Unidad Fiscal AMIA. “La Policía Federal Argentina, la seguridad privada, la Prefectura y otro grupo de Prefectura que aparentemente en el sumario no había conocimiento.”, enumeró.

“«Vigilancia personal, custodia personal». Parece un tema de palabreo, pero, cuánto más hay que cuidar a una persona que, además, me pregunto, ¿lo cuidaron?”, sostuvo.

“Se murió en circunstancias que hay que aclarar en las narices de la Policía Federal, de la Prefectura, en un complejo privado resguardado con cámaras y custodia privada. Es realmente llamativo: no sabemos qué pasó”, concluyó.