Deportes

Viernes 15 de mayo de 2015

Berni responsabilizó a la dirigencia

El secretario de Seguridad apuntó contra la AFA y la Conmebol. El club xeneize puso foco sobre el accionar de los efectivos.

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Boca y River protagonizaron en la Bombonera uno de los capítulos más tristes de la historia del fútbol argentino y sudamericano. El partido revancha por los octavos de final de la Copa Libertadores fue suspendido por un incidente que es investigado por la Justicia.

Las imágenes de televisión captaron a un grupo de simpatizantes intentando quemar la manga por la cual ingresaron los jugadores de River al campo de juego, pero lo que pasó dentro del túnel aún es un misterio.

Las primeras versiones indicaban que los mismos hinchas que intentaron romper la manga habían arrojado algún tipo de gas tóxico para afectar la integridad física del plantel “millonario”. El secretario de Seguridad Sergio Berni avaló esta teoría. Sin embargo en las últimas horas surgieron algunas voces que pusieron en duda la historia.

Matías Figueroa es uno de los simpatizantes que estuvo anoche en la tribuna de socios norte de la Bombonera. En las redes sociales posteó un largo comentario sobre lo que vio. En Twitter hay historias similares de otros hinchas que estuvieron en la misma tribuna. El relato coincide con las sospechas de los dirigentes xeneizes, que desde la madrugada no emiten ningún comentario.

La versión de Figueroa ratifica que hubo un grupo de simpatizantes que intentó quemar la manga con bengalas, pero el gas pimienta nunca salió desde la tribuna. Los hinchas creen que el químico fue arrojado por los policías que estaban dentro del túnel para custodiar el regreso del plantel visitante al campo de juego.

Hay un dato que sostiene esta teoría: los que conocen este tipo de elementos de seguridad dicen que el gas naranja que manchó las camisetas de los jugadores de River es de exclusivo uso policial y no está a la venta para el público en general.

Muchos otros hinchas que no estuvieron en el estadio destacaron que el arquero suplente de River, Julio Chiarini, responsabilizó a un policía. “Vos sos cómplice, hijo de puta, cagón; fue él, fue él”, repite. Marcelo Gallardo, el técnico “millonario”, lo frenó y juntó al equipo fuera del alcance de las cámaras.

Berni rechazó en público esta posibilidad y apuntó contra la dirigencia de la AFA y de la Conmebol por haber demorado más de una hora para tomar una determinación sobre la suspensión del partido. Además dijo que el operativo de seguridad fue “impecable” y se enojó cuando le preguntaron por el cacheo que realizan los efectivos de la Federal en los Estadios. “No seamos hipócritas, cuando suben 200 personas a un avión por poco te hacen un tacto rectal, lo que hacemos en los estadios no es un cacheo”, especificó.

Los dirigentes de Boca repiten que hicieron todo lo que estaba a su alcance. Destacan que contrataron a 1200 policías de la Federal y a 450 empleados de seguridad privada, cifra que duplica la de otros partidos. Además hacen hincapié a la interna que vive “La 12”. Ayer la rivalidad entre dos facciones de la hinchada quedó manifiesta cuando una de las bandas tomó el control de la tribuna media sur.

La procedencia del gas pimienta no cambia la vergonzosa foto que dejó el clásico, pero sí podría favorecer a los xeneizes que hoy pelean en la Conmebol para evitar una dura sanción y tener la chance de jugar los 45 minutos que quedaron pendientes de la serie.

Una vez desatado el escándalo y confirmada la suspensión del encuentro, hubo otras graves fallas de seguridad. Los jugadores de River tuvieron que esperar más de una hora para dejar el campo de juego. La actitud poco solidaria de sus colegas de Boca agravó las cosas. Esta vez sí la pelota quedó manchada.