Sociedad

Martes 28 de julio de 2015

Batalla campal en Panamericana entre Gendarmería y choferes de la línea 60

Desde temprano, delegados enfrentados con la empresa intentaron interrumpir el tránsito y fueron desalojados; hubo balas de goma y gases lacrimógenos.

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La autopista Panamericana se transformó a primera hora de este martes en un escenario de combate entre los choferes de la línea 60 de colectivos, que pretendían realizar un piquete, y efectivos de la Gendarmería, que llegaron con la orden de evitar que se interrumpa la circulación.

Los incidentes se produjeron en la intersección con la ruta 197, en la localidad de General Pacheco, cuando un grupo de trabajadores intentó cortar el tránsito en la mano hacia la Capital Federal. Hubo fuertes enfrentamientos con palazos, piedrazos y hasta gas pimienta. Una vez que bajó la tensión, los manifestantes se quedaron sobre la colectora y sobre la ruta 197.

Hay cinco personas detenidas y varias heridas, entre ellas el periodista de Infobae Adrián Escándar, quien estaba cubriendo los incidentes. Escándar fue trasladado a una sala de primeros auxilios con quemaduras en su rostro, aparentemente como consecuencia del gas pimienta que arrojaron efectivos de Gendarmería.

A las 10 se reanudó la tensión cuando otro grupo de trabajadores que estaba en Puente La Noria llegó a la zona. Se produjeron nuevos enfrentamientos entre los trabajadores de la línea 60 y los gendarmes, que tienen la orden de garantizar la circulación. Esta vez los efectivos intentaron repeler a los manifestantes con gases lacrimógenos y balas de goma.

Los choferes de la 60 aseguraron esta mañana que hubo “más de veinte” compañeros heridos durante el desalojo realizado por la Gendarmería. “Es terrorífico lo que han hecho. Han salido a golpear sin ningún miramiento”, se quejó uno de los choferes, quien sostuvo que los agentes “bajaron a pegar, no dialogaron con nadie”.

Antes del mediodía, los choferes emitieron un comunicado de prensa con el que denunciaron “represión de la Gendarmería de Berni”.

“La Gendarmería continua reprimiendo a los trabajadores de la 60, que reclamamos por 53 compañeros despedidos. Desmentimos que hayamos sido nosotros los responsables de los más de 18 heridos. Fue la Gendarmería la que, con un operativo de cientos de efectivos, nos cercó en la Panamericana para impedirnos ejercer nuestro legítimo derecho a la protesta, y nos desalojó golpeándonos con bastones, tirando balas de goma y gases lacrimógenos”, señalaron en el texto.

“Nuevamente, han herido periodistas y roto cámaras de medios de comunicación para ocultar su brutal agresión”, dice el comunicado, que a la vez reclama la liberación de los cinco detenidos y convoca a todos los medios a una conferencia de prensa y audiencia pública a las 14, que originalmente se haría frente al Congreso de la Nación, en 197 y Panamericana.

“Basta de represión. Que el Ministerio de Trabajo convoque a una reunión para reconocer la legitimidad de nuestro reclamo gremial e intimar a la empresa a dar respuesta a nuestros reclamos”, cierra el comunicado que lleva la firma del cuerpo de delegados y trabajadores de MONSA Línea 60.

Por su parte, el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, declaró en radio La Red que “más allá de que su reclamo sea justo o no sea justo”, el corte lo realiza “un grupo de trabajadores politizados, que pretenden generar conflicto para llamar la atención de los medios de comunicación”.

“Tenemos la decisión firme de que la Panamericana es una ruta federal y cortarla es un delito. La Panamericana no se corta”, dijo el funcionario. Y sobre los incidentes durante los enfrentamientos, añadió: “Se les notificó que estaban cometiendo un delito, se les dijo que tenían cinco minutos para despejar y, ante la negativa, di la orden para que se actúe”.

Pasadas las 13, los choferes brindarán una conferencia de prensa en la puerta del Congreso Nacional para expresar su “rechazo” a la solicitada publicada en los diarios por las Cámaras del transporte automotor, previo a la audiencia pública que tendrá lugar en el anexo de la Cámara de Diputados.

“Es una burla”, se quejó el delegado al referirse al texto en el que las Cámaras aseguraron que “no hay ningún trabajador despedido” en la línea 60, y advirtieron que los choferes que mantienen hace más de un mes un conflicto con la empresa MONSA “son 80 personas”, con “intereses políticos e ideológicos”.